Entradas

Como ya sabemos y ya hemos explicado en un post anterior sobre la primavera, nuestro cuerpo es un elemento más de la naturaleza, y como tal está sujeta a sus mismas leyes. La Medicina Tradicional China y el Taoismo contemplan que la energía sigue un flujo de ascenso Yang y uno de descenso Yin.

El ascenso produce movimiento, calor o fuego, por lo que entenderemos aquí que primavera y verano son Yang por naturaleza. El descenso produce recogimiento, acumulación, por lo que entenderemos que el otoño y el invierno pertenecen al Yin.

El cuerpo, de hecho posee unos canales que conocemos como meridianos de acupuntura que también poseen las dos polaridades Yin y Yang. Los más conocidos son los canales de Ren Mai (Yin) que recorre el abdomen y el Du Mai (Yang) que recorre la espalda.

Dentro de estos movimientos energéticos, o más bien de estas leyes, podemos dibujar unos subgrupos como ya lo acabamos de hacer con las estaciones y sus movimientos propios llamados los 5 movimientos.

La vuelta de vacaciones de verano posee sus desafíos energéticos. En efecto, muchos de nuestros síntomas son:

  • Cansancio (no es normal tras unas vacaciones)
  •  Nerviosismo
  •  Mal Humor
  •  Ansiedad
  •  Desubicación
  •  Rinitis
  •  Alergias
  •  Afectaciones en la piel
  •  Dolores musculares
  •  Dolores articulares
  •  Infecciones de orina
  •  Cistitis
  •  Malas digestiones
  •  Distensión abdominal

En efecto, tras el período mas caluroso del año, que en Medicina Tradicional China llamamos Yang Ming, el cuerpo, al igual que la Tierra se encuentra en vacío, vaciado por el calor que ha secado el agua y este calor se queda en la superficie del cuerpo, cuando en otoño, la energía tiene que empezar a interiorizarse para ir a nutrir nuestra raíz y preparar nuestro cuerpo al invierno. Estos ciclos o mutaciones son muy importantes en nuestro día-día ya que cada ciclo tiene una afectación directa sobre el siguiente y sobre su antagonista.

Si no acumulamos bien la energía en otoño para su correcta interiorización en invierno, es muy probable que pasemos un invierno enfermo. Del mismo modo, si la energía se queda en superficie en otoño, en el momento del ascenso energético que el la primavera, le faltará al cuerpo sustento y es cuando pasamos la primavera enfermos.

En Centre Holístic, no solo sabemos reconocer estos ciclos en ti, sino que tenemos las herramientas de la Medicina Tradicional China, la Acupuntura y la Moxibustión y la Fitoterapia China para que tu energía o tu patrón energético pueda acoplarse de la mejor manera al macrocosmos que nos rodea y así estar en armonía por dentro y por fuera. De esta manera, los síntomas y las molestias desaparecen.

No dudes en contactar con nocotros.

Pasaron los meses mas calurosos del año, muchos de nosotros volvimos al trabajo, los mas pequeños al cole, el ritmo de la vida del trabajo y las obligaciones ya están aquí otra vez! Y sin que nos hayamos dado cuenta, la navidad casi se asoma a la puerta de casa y el clima parece que este a la espera del crudo frío del invierno.
Según la Medicina Tradicional China, las energías de la tierra se expresan a través de los Cinco Elementos, pero la Tierra está en correspondencia perpetua con las energías del Cielo. La cosmología China presenta la actividad del Cielo de acuerdo con seis influencias celestes que son seis manifestaciones del Yin y del Yang. O mejor dicho, del frío y del calor. Así, tenemos “Tai” expresa lo supremo; “Ming” y “Jue” mediano y “Shao” pequeño. Las seis influencias celestes serán:
  • Tai Yang – frío
  • Shao-Yang – calor
  • Yang-Ming – sequedad
  • Tai-Yin – humedad
  • Jue-Yin – viento
  • Shao-Yin – fuego
Las cinco primeras de las energías celestes están en estrecha relación con los cinco elementos (agua-fuego-metal-tierra-madera) y cada uno de sus climas respectivos representan una característica atmosférica de cada estación. Tendremos así:
  • Viento – Primavera – Madera
  • Calor – Verano – Fuego
  • Humedad – 5º estación – Tierra
  • Sequedad – Otoño – Metal
  • Frío – Invierno – Agua
Para mantenerse sano, el hombre, que según la Medicina Tradicional China hace de enlace y recibe la energía del Cielo y la energía de la Tierra, debe equilibrar en él estas influencias externas a cada estación.
Nos acercamos al invierno que es el ciclo del agua, del frío. Para la tradición China, el hombre resuena con el medio que le envuelve porque existe una sincronía entre las energías del cuerpo, los ritmos y los ciclos naturales de la naturaleza.
Para la Medicina Tradicional China, la Acupuntura, estemos en China o en Barcelona, la enfermedad es un desequilibrio energético que se está expresando. Así, la energía del exterior se vuelve un factor perverso y penetra en el cuerpo. Expresa y transforma la energía del cuerpo hasta que crea otro clima interno. ¿Qué nos pasa entonces?:
  • Febrícula
  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Tos
  • Dolor de garganta
  • Picor
  • Aversión al frío
  • Dolor muscular
  • Catarro
  • Propensión a tener frío
  • Resfriados
  • Picor y dolor en la garganta (faringe)….
Con su visión Holística del Ser Humano, La Medicina Tradicional China no solo está aquí para equilibrar todas estas dolencias y enfermedades. También debe efectuar, como hace miles de años un trabajo mas de prevención para preparar nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones a estos cambios energéticos.
Se trata entonces de favorecer la transición de un clima a otro, como se preparaba antaño las casas de campo a la llegada del frío. Preparar la leña para producir calor se hace antes de que llegue el frío. Con esta misma lógica, en Centre Holístic, gracias a las terapias naturales y más concretamente la Medicina Tradicional China, utilizaremos las herramientas siguientes:
  • Adaptar la dieta gracias a la Dietoterapia Energética China que propone equilibrar nuestra comida. Lo hace de acuerdo con nuestro propio patrón energético interno y de acuerdo con la energía climática de nuestro entorno.
  • Preparar nuestro interior con Fitoterapia China. Las plantas y formulaciones ancestrales depositan en el cuerpo las herramientas y sustancias necesarias al sistema inmune para preparase al invierno.
  • Activar la energía defensiva con la Acupuntura para que el frío del exterior no penetre la piel ni afecte las mucosas.
  • Calentar el organismo con la Moxibustion para mantener un calor digestivo y corporal óptimo del cuerpo ahora que se acerca el frío.
Por lo tanto, prepararse para la llegada del frío es importante para todos y necesario cuando estamos propensos a que el frío nos afecte o si siempre enfermamos en esta época. Además, va bien para todas las edades.
Es importante vacunarse de forma natural!

La percepción de ruido de intensidad y carácter variable en el oido o en la cabeza puede presentarse de distintas maneras. A veces en forma de ráfagas, a veces constante. Como un silbido agudo, como campanas, como el ruido de un motor o de una televisión nevada, como agua que corre…

Las causas de la aparición de estos ruidos son varias:
  • Exceso de trabajo: que disminuye la energía de los riñones.
  • Edad avanzada: la esencia del riñón se va deteriorando
  • Dieta: un exceso de lácticos y comidas grasas crea una flema turbia que obstruye los orificios.
  • Tensión emocional: la ira, la frustración, la tristeza, el odio…el no expresar lo que sentimos estanca la energía en el hígado. Una vez llegado el límite de estancamiento de nuestro hígado, todo ese torrente energético se desbocará ascendiendo y creando fuego y viento interno.
  • Actividad sexual excesiva: en los riñones almacenamos nuestra esencia, un exceso de actividad sexual desgasta la esencia Jing de los riñones.
  • Exposición a ruidos intensos.
Así vemos que para la Medicina Tradicional China las causas, aunque pueden ser de distinta índole, están generalmente relacionadas con una disminución de la energía y/o la esencia del riñón (mayoritariamente), con un ascenso de yang o fuego de hígado/ vesícula biliar. Con una situación de vacío energético o de sangre que no permite a la energía ascender hasta la cabeza o con un embotornamiento debido a un exceso de flema interna.
Como podemos saber qué tratamiento necesitamos? 
Para ello es necesario determinar qué tipo de acúfeno es el nuestro.
Por ejemplo los que vienen dados por un ascenso de fuego hepático tienen un inicio repentino y la intensidad es mucho más elevada que en el caso de los acúfenos por insuficiente energía en los riñones. Pueden darse además mareos o vértigos o bien, en el caso del agotamiento de la esencia renal, sentirse como agua que corre a ráfagas en vez de un sonido de grillo o cigarra como pasa en el caso de la acumulación de flema.
Esclarecer cual es la causa es básico para un buen tratamiento. En Centre Holístic hacemos una entrevista personal a cada paciente recogiendo su historia clínica y diagnosticamos a partir de un minucioso proceso de observación e interrogación de la persona para determinar cuáles son las causas específicas y con las variables propias de cada individuo definiendo también su patrón energético.
En Centre holístic una vez diagnosticado nuestro paciente abrimos un abanico de distintas ramas para tratar el caso. Para este en concreto combinando técnicas de acupuntura, con dietoterapia,  con los remedios tradicionales de la Fitoterapia. La Terapia Craneosacral también permitirá al conducto auditivo y a los elementos del oido interno de recuperar una funcción óptima.
Gracias a este tipo de tratamiento integral y holístico, no sólo mejoraremos la sintomatología externa del sistema otorrino asociada a los acúfenos, sino que además resolveremos el problema de fondo que está dando esta sintomatología, que es lo más importante.

Según la teoría de los 5 elementos basada en la MTC (Medicina Tradicional China), cada emoción corresponde a un órgano. En efecto, cada órgano tiene su «shen», su espíritu.

Un exceso de ira / irritabilidad nos indica que la energía del Hígado está bloqueada, un exceso de alegría afecta al Corazón, la reflexión al Bazo, la Tristeza al Pulmón y el miedo al Riñón.

El ser humano, al ser un microcosmos dentro de un macrocosmos, también se rige según las leyes de la naturaleza:

  • La primavera (energía del Hígado) se relaciona con la Madera, pudiendo haber más manifestaciones de astenia, depresiones, irritabilidad, etc.
  • El verano (energía del Corazón) se relaciona con el Fuego, pudiendo haber más manifestaciones de inquietud, agitación mental, insomnio, etc.
  • El otoño (energía del Pulmón) se relaciona con el Metal, pudiendo haber más manifestaciones de alergias, problemas de piel, resfriados, etc.
  • El invierno (energía del Riñón) se relaciona con el Agua, pudiendo haber más manifestaciones de dolor de huesos, cansancio, apatía, etc.

El paso de una estación a otra (energía del Bazo) se relaciona con la Tierra, pudiendo haber más manifestaciones de problemas digestivos, pesadez corporal y de cabeza, etc.

 

 HIGADO

CORAZON

PULMON

RIÑON

BAZO

ELEMENTO

Madera

Fuego

Metal

Agua

Tierra

ESTACIÓN

Primavera

Verano

Otoño

Invierno

Centro

CLIMA

Viento

Calor

Sequedad

Frío

Humedad

EMOCIÓN

Ira

Alegría

Tristeza

Miedo

Preocupación

COLOR

Verde

Rojo

Blanco

Negro

Amarillo

Estos ciclos, como en la naturaleza se suceden y están relacionados. Por ejemplo, una energía de Hígado estancada que se manifiesta con irritabilidad, contracturas musculares o cefalea lateral puede afectar al Corazón provocando insomnio, al Bazo provocando falta de apetito o malas digestiones, al Pulmón provocando alergias o asma, o al Riñón provocando astenia, mareos y a largo plazo hipertensión.

Esto mismo puede pasar con las demás emociones afectando a todo el sistema en general.