Estrés, del griego stringere: provocar tensión. » El factor que acelera el envejecimiento a través del desgaste de la vida diaria». El estrés se etiqueta como tal en 1930 por Hans Selye.  Observó que todos los enfermos a quienes estudiaba, indistintamente de la enfermedad que tuvieran, presentaban unos síntomas comunes. Estos eran principalmente: cansancio, pérdida del apetito, bajada de peso, debildd, alteraciones del sueño…

A partir de ahí se consideró que varias enfermedades de orígen desconocido eran producto de los cambios fisiológicos resultantes de un prolongado estrés.
No solamente los agentes físicos nocivos actuan directamente sobre el organismo produciendo estrés. También las demandas sociales y lo que se percibe como las amenazas del entorno. En definitiva todo lo que requiere de nuestra capacidad de adaptación y resiliencia también pueden provocarnos estrés.
Realmente el estrés es la respuesta que pone en marcha el cuerpo al percibir condiciones externas que perturban su tranquilidad emocional o integridad física. El resultado fisiológico de este proceso es una reacción en cadena para una puesta a punto: huir de la situación que lo provoca o confrontarla.
En esta reacción participan casi todos lo órganos y funciones del cuerpo, destacando:
  • el cerebro
  • los nervios
  • el corazón
  • el flujo de la sangre
  • el nivel hormonal
  • la digestión
  • los músculos
Cuando verdaderamente existe un peligro, resulta útil: estamos más despiertos, en alerta, nuestra reacción sobrepasa los límites normales.
No obstante, el problema es que a veces, este estado de excitación se convierte en habitual.
De algún modo nos hacemos adictos al estrés, que actúa como una droga. Tras la reacción de estrés, el cuerpo necesita tiempo para recuperarse, para reponer el suministro de hormonas y neurotransmisores. De lo contrario, nos agotamos y enfermamos.
Efectos de Estrés sobre las funciones del cuerpo:
  • SISTEMA DE DEFENSA:  Disminución en la actividad de las células de defensa y del timo: Vulnerabilidad frente a los agentes patógenos.
  • FUNCIÓN CARDÍACA: Aumento de la actividad del corazón, de su ritmo y sus consecuencias en la circulación, que puede dar lugar a bloqueos cardiacos, irregularidad en el pulso…
  • FUNCIÓN GASTROINTESTINAL: Alteraciones como empachos, sensación de quemazón, heces sueltas, heces deshechas, estreñimiento,…
Además de estas alteraciones, el estrés continuado está relacionado con la depresión, el síndrome premenstrual, las alergias, las crisis asmáticas, los niveles de insulina en sangre, alteraciones de la piel y las mucosas, los picores y escamas en la piel y la perdida de cabello, las aftas, la disminución del deseo sexual, las migrañas, la falta de energía crónica y el envejecimiento prematuro.
El tratamiento del estrés desde la Medicina Tradicional China
Según la MTC. el estrés está relacionado con la función de Hígado, Corazón y Riñones y se trata desde las cinco ramas, incorporando actividad física especialmente Qi-Gong ya que que nutre la esencia vital. También nos ayudarán las caminatas, ejercicios de respiración y el baile.
Desde Centre Holístic tratamos a nuesros usuarios aplicando el masaje Tui Na que mueve la energía y mejora la circulación de la sangre.
La acupuntura es uno de los más útiles métodos de tratamiento. Es así como conseguimos que la energía vuelva a circular por todo el cuerpo. Así pues,  regulamos la función de los órganos y ayudamos a que el cuerpo se relaje.
En Centre holístic contamos además con los remedios tradicionales de la fitoterapia china.
Escogemos las fórmulas de plantas según la sintomatología que predomine, y las combinamos con sustancias que calmen la mente, combatan el insomnio y la depresión.
Finalmente desde la dietética energética china buscamos una dieta que regule la función del hígado, nutra el Jing (la esencia) renal y calme el fuego de corazón. Es así como se produce la sensación de desasosiego.
Gracias a este tipo de tratamiento integral no sólo mejoraremos la sintomatología externa asociada al estrés sinó que además reforzaremos nuestro sistema inmunitario y sistema nervioso.
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*